Grupo de noche: El papel de la memoria y la ficción como reconstructora de la realidad urbana en la novela Grupo de noche de Juan Madrid.

El papel de la memoria y la ficción como reconstructora de la realidad urbana en la novela Grupo de noche de Juan Madrid.

 

 

“He descubierto que la memoria es una invención como el futuro” (Madrid 11).

La novela Grupo de noche Grupo de Noche escrita por Juan Madrid retrata a la memoria colectiva y la ficción como re-constructora de la realidad urbana y como una apuesta a la reivindicación y el cambio personal y el contexto social. Es importante notar que la novela Grupo de noche es enmarcada por la novela negra cual muestra no solo una trama policiaca pero muestra la realidad e injusticia social, cual subyace en las rutinas de la gente y en los lugares donde estas se desarrollan (Cuadrado 160). 

Una vez que entramos en la lectura de la novela Grupo de noche nosotros podemos ver que el protagonista ha perdido la memoria a causa de una rara enfermedad, y que su pasado delictivo ha sido borrado. En este sentido podemos ver que Toni Carpintero, el protagonista, entra en una etapa de búsqueda de ese pasado, que si bien no recuerda, este pasado enmarca su presente desde que muchos de los personajes de ese pasado juegan un rol importante en su desmemoria. Es verdad que Toni al perder la memoria entra en un estado de soledad (167), sin embargo Toni es aun conectado con ese pasado perdido a través de los lugares urbanos claves que él frecuentaba y algunas personas con las que él convive en la ciudad de Madrid específicamente en el barrio de Lavapiés. Por ejemplo, Matías, un policía jubilado, que conocía a los miembros del grupo de noche y a Toni y el barrio de Lavapiés, donde Toni vive desde hace veinticinco años, es el lugar urbano importante que enmarca y conecta la memoria colectiva e individual y la desmemoria de Toni.

Al mismo tiempo que Toni entra en un proceso de reconstrucción de su pasado donde Nico, su mejor amigo y excompañero de trabajo, es la pieza clave para que Toni vaya reconstruyendo su memoria y por ende su pasado, el barrio de Lavapiés también sufre un proceso de reconstrucción donde los viejos pobladores empiezan a ser desalojados del barrio debido a que se pretende vender los departamentos en precios más elevados a nuevos inquilinos y con esto se implica una nueva imagen de este barrio. Como es presentado en la novela:

[…] la plaza de Lavapiés, vamos a cambiarla de arriba abajo, tío. Hemos comprado lo menos cien casas y las vamos a reformar. Vamos a construir edificios de oficinas…pero eso si todo de lujo…el barrio va a ser otro, vamos a cambiarlo […] (35).

Y es que, aun que el proceso de reconstrucción está en su primera fase, pues como se indica “tres inmobiliarias que están comprando la zona a un ritmo de dos o tres casas diarias. Pronto todo será nuestro” (36) parece ya un hecho que ese cambio se dará.

            Vemos que en este sentido la ficción toma un rol importante porque al vender los nuevos departamentos la ficción se vuelve la base de un negocio fructífero. Se venden mostrando una maqueta que ficticia la realidad que se está viviendo en ese momento en el barrio lleno de inseguridad  y criminalidad como se puede apreciar la plaza de Lavapiés vi una sábana colgada de un balcón, en la que habían escrito con letras negras: !Menos delincuencia más policías!...(51).Entonces los que intentan esta renovación del barrio venden una ficción futurista mostrando un  lugar seguro y con una nueva configuración, pero sin saber que en realidad para desalojar a los actuales habitantes, se ocasiona al mismo tiempo una realidad ficticia donde la delincuencia esta pagada y realizada por los mismos que están vendiendo las nuevas casas y los departamentos, y la delincuencia entonces es una ficción. Como podemos ver cuando Toni interroga al Rolo quien trabaja para los que les interesa desplazar a los habitantes del barrio “…vera yo trato con el señor Delgado que nos deja que hagamos algunas cuantas sirlas…El caso es asustar al personal del barrio…a veces nos santea una tienda…un aquel y nosotros vamos por ellos…” (81).

Así vemos que el barrio de Lavapiés entra en una situación conocida como gentrificación cual es definida como los cambios socioculturales que ocurren en un espacio urbano generalmente en lugares pobres donde la compra de viviendas y el posterior re-poblamiento con gente con más elevado poder adquisitivo, por lo tanto tiene lugar la salida de los pobladores con escasos recursos económicos debido al encarecimiento de la vida (165). Es importante notar  que esta problemática social que está viviendo el barrio de Lavapiés como indica la novela negra retrata y presenta la realidad social cruda que no se podría presentar en los medios convencionales de comunicación (162).

En este mismo sentido vemos que Toni debido a su pérdida de memoria se encuentra viviendo en una ficción desde que él se percibe como otra persona, pero a medida que va buscando a Nico, va descubriendo otro Toni, el Toni de su pasado y entra en un proceso de reconstrucción de su propia identidad como es visto cuando habla con Timoteo, un joyero quien junto con su hermano trabajaban para Toni y el grupo de noche en negocios corruptos:

“[…] no me diga que quiere organizar otro chanchullo de los suyos. Esto se acabo…” Toni confundido le contesta ¿Que estás diciendo? ¿Estás mal de la cabeza…? ¿De qué estás hablando? ¿A qué viene esto? (52).

Toni en este punto se encuentra confundido y no comprende porque Timoteo le habla de esa forma, como si hablara de otra persona.

También vemos que los sitios urbanos pueden reactivar la memoria colectiva e individual de quienes viven y frecuentan esos lugares como por ejemplo el club siroco donde se reunían los del grupo de noche y donde también se realizaban los negocios sucios. Para Toni no tiene mucho sentido pues solo recuerda que ahí se reunían los del grupo de noche, sin embargo para los demás esa memoria colectiva del siroco para los demás tiene un sentido de complicidad.

En la reconstrucción de su memoria Toni se encuentra en un estado de shock cuando Pellicer le confirma lo que hacía en su pasado oscuro y le pregunta  “háblame de los sobres cabrón” y Pellicer le contesta “¿De qué sobres hablas? ¿Te has vuelto loco? Toni vuelve a preguntar ¿Quién lo organizaba? Pellicer: ¡Lo organizabas tú! ... !Tú eras quien lo habías montado!” (85-86).

Toni después entra en un estado de confusión donde no comprende porque  si bien puede recordar cosas ese pasado oscuro no puede recordarlo por completo así le pregunta a Delforo

“¿La memoria puede engañarnos? ¿Podemos olvidar por completo algo que hemos hecho en el pasado?” Delforo le contesta: “Si, podemos. La memoria es selectiva. Nos acordamos solo de lo que queremos. El resto lo rechazamos. Toni cuestiona ¿Podemos haber hecho algo en pasado y no acordarnos? Delforo: Eso es. Si no olvidamos no podríamos vivir la memoria tiene una capacidad, no es un pozo sin fondo” (85-6).

Asimismo, la memoria juega un papel importante en la reconstrucción de la vida de Toni, en este sentido como él va uniendo partes de su pasado, entra en un estado de autocritica y de determinación para cambiar su vida. Por fin trae a la luz las memorias sobre su pasado cuando era adolecente, su primer amor y su desilusión al ver a Luci, su primer amor, con su padre. Parecía que no lo podía superar pues siempre la soñaba. Cuando Toni platica con Ana,  la mujer con quien encuentra coincidencias de vida, trae a su presente esa memoria y esta memoria a su vez tiene un efecto reconstructivo cual le permite dejar atrás ese dolor y ese odio permitiéndole seguir con su vida. De la misma manera esta desmemoria tiene un efecto reconstructivo que le permite reivindicarse pues ya no quiere seguir en lo mismo y por esa memoria sobre su pasado amoroso y su pasado delictivo es que apuesta por una nueva vida. La apuesta final pues ha decidido también retirarse del juego de póker y así terminar con sus deudas eternas.

Al mismo tiempo, una vez que Toni reconstruye su memoria perdida y su vida, logra un cambio  cuando se cancela el proyecto donde se pretendía desplazar a los habitantes del barrio de Lavapiés y reconfigurarlo, y que se reivindique como un barrio diferente pues ya los habitantes no estarán bajo el miedo y la presión de la delincuencia provocada por los grupos de intereses económicos. Así podemos ver que la memoria colectiva y la ficción juegan un rol importante en la  novela Grupo de noche como re-constructora de la realidad urbana y como una apuesta a la reivindicación y el cambio del barrio de Lavapiés  y de Toni.

 

Obras citadas

Cuadrado, Agustín. “Novela negra, niveles de lectura y claves para su interpretación: Espacio

            Memoria y desencanto en Grupo de noche de Juan Madrid.”Capital Inscriptions:

            Essays on Hispanic Literature, Film and Urban Space in Honor of Malcolm Alan

            Compitello. Ed. Benjamin Fraser. Newark, Delaware: Juan de la Cuesta, 2012. 159-

            172. Print.

 

Madrid, Juan. Grupo de noche. España: Espasa Narrativa, 2002.

 

Véase el mapa de Madrid

 

 

 

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